Me duele esa casa. Me duele toda.
Sus aires muertos, su piel anciana,
sus manos húmedas
su risa hueca...
Toda.
Y todo el tiempo
No está hecha,
si estuviera sería de encaje y estambre,
una viejita, un venado y un búho viviríamos en ella.
El venado se llamaría Oscar.
¿ yo, no sé ?
martes, 24 de marzo de 2009
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